Música celestial 12.

12ª PARTE: LA MELODÍA IMAGINARIA DEL PLANETA AZUL


La diosa Gaia, relieve del Ara Pacis, siglo I.

Nos acercamos a la conclusión de este trabajo y desearía, para finiquitarlo, apearme del pensamiento científico y entrar, con paso decidido, en el terreno de la imaginación, los sentimientos y eso que ahora denominan la inteligencia emocional. Así pues, en un momento, ¿de debilidad intelectual o de inflexión emocional?, me apuntaré provisionalmente a ciertos planteamientos, que seguramente podrían calificarse como fantásticos e irracionales desde la perspectiva  académica, pero que abordan, casi de manera tangencial, algunas derivaciones hipotéticas, muy radicales en opinión de los expertos, y que han sido formuladas por los más extremistas seguidores de la Teoría Gaia. Me refiero a la creencia, rayana en el misticismo, y por ende rechazada de plano en la comunidad científica, de que este organismo complejo, Gaia, habría desarrollado una especie de autoconciencia. Si tal cosa fuera cierta, que, por lo que yo sepa no lo es, me gustaría sin embargo soñar por un momento que nuestro planeta Tierra  es capaz de comunicarse con nosotros. De hecho así lo vienen experimentando los chamanes desde los remotos tiempos prehistóricos en sus trances extáticos. También me encantaría pensar que es capaz de hablarnos e incluso, ¿por qué no?, de modular  a veces una preciosa melodía. Si tal cosa fuera cierta, que no lo es, insisto, puesto que se trata de una ensoñación, me preguntaría a mí mismo: ¿cuál sería la música que emanara de Gaia? ¿Cómo sonaría en nuestros oídos el canto de esta sorprendente y fascinante criatura?  A veces pienso en una composición serena, reposada, suave y melancólica como correspondería a una deidad de sesgo apolíneo. Quizás el célebre Adagietto de Gustav Mahler podría asumir tan honorífica representación musical. ¿Qué les parece?

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Gustav Mahler, "Adagietto" de la Sinfonía nº 5, siglo XX.

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