Sobre los libros electrónicos

La Delegación Provincial de Educación de Málaga organizó los pasados días 13 y 14 de abril el IX Encuentro provincial de Lectura y Bibliotecas Escolares bajo el título "Biblioteca escolar, puerto seguro". El contenido de las conferencias y el posterior debate permitió abordar una interesante y, ¿por qué no decirlo también?, desconcertante reflexión sobre el papel que desempeñará, o mejor dicho, que ya está ejerciendo, el libro electrónico en el desarrollo cultural de nuestra civilización contemporánea. La posición que adoptaremos frente a este fenómeno, que es cultural y tecnológico pero cargado asimismo de otras múltiples derivaciones, fluctúa desde el rechazo beligerante hasta el entusiasmo más fervoroso. Como cabía esperar, los que nos encontramos en una situación intermedia y nos reconocemos en el perfil que caracteriza al inmigrante digital, generacional maduro, tardío en su incorporación a las nuevas tecnologías, y a quien su aprendizaje le cuesta sangre, sudor y lágrimas, pero sin incurrir en la renuencia maximalista, nos movemos en medio de una angustiosa incertidumbre. El tema es lo suficientemente complejo como para empezar a afrontarlo con un enfoque amable e irónico para disipar, o en su defecto atenuar , la zozobra que provocan determinados vaticinios agoreros. Pues qué duro es para un bibliotecarios y bibliófilos de la vieja escuela oír la anunciada muerte de los libros convencionales. Así pues, veamos este sarcástico y encantador vídeo sobre la última generación de los e-books:



Genial y divertido en grado superlativo el contenido de tan singular pieza si sus previsiones fueran ciertas. No obstante la duda nos corroe pues, dejando a una lado la amable sonrisa y entrando con gravedad en la cuestión, las tendencias del mercado global apuntan otros horizontes. Entre las expectativas, los recelos y las incertidumbres que gravitan en torno al libro electrónico, lo que parece inevitable es la imparable implantación de este instrumento tecnológico; una evidencia contundente en el espacio cultural anglosajón y, previsiblemente, también en el hispano de los próximos años. Es por ello que he osado aportar mis modestas impresiones sobre el tema desde la perspectiva generacional de una persona que pertenece a la cultura del libro tradicional, es decir, el impreso en papel, pero que ve, con asombro y perplejidad, el futuro bibliográfico que se le viene encima. El documento inferior, en forma de libro digital para ser coherentes con la temática abordada, recoge estas impresiones.








No hay comentarios:

Publicar un comentario